En 1983 con apenas 20 años de edad, el artista argentino Fito Páez fue convocado por Charly García para integrarse a su banda en el contexto de la gira de presentación del icónico álbum Clics Modernos. En esa banda también participaron los músicos que posteriormente serían conocidos en Latinoamérica como la banda G.I.T. Esta selección musical de lujo se mantendría trabajando con Charly alrededor de un año y medio, y en 1984 participaron de la grabación del álbum Piano Bar, una de las producciones discográficas más aclamadas de la carrera de García como solista.

En medio de las grabaciones de Piano Bar, Fito Páez reparó en un detalle mientras registraban la canción Cerca de la revolución. El riff que sostenía la canción era muy parecido al de la canción Venus, de la banda neerlandesa Shocking Blue. Fito se sintió algo shockeado con la situación, dada su profunda admiración por la figura de Charly, a quien siempre ha considerado como uno de sus máximos referentes musicales.

El mismo Páez cuenta entre sus anécdotas que encaró a Charly por esta situación, y le preguntó del porqué estaba copiando una idea musical de otra banda, siendo que él tenía plenas capacidades y talento de sobra para crear sus propias ideas y desarrollarlas, sin tener que recurrir a elementos externos. Y es aquí donde el rosarino recuerda con una sonrisa que García lo tomó de los hombros y mirándolo a los ojos le dijo en tono paternal algo así como: “Hijo, cuando algo te gusta demasiado tienes que robarlo, nada de estar pidiendo prestado, haciendo homenajes o citas”.

Este episodio con el tiempo pasó a ser casi epifánico en la vida artística de Fito. Con respecto a lo mismo, Charly siempre citaba una frase supuestamente asociada al compositor ruso Igor Stravisnky, que decía: “El que le copia a uno es un tonto, el que copia a muchos es un genio”. Aunque investigando, para precisar, la frase más reconocida y asociada a Stravinsky, es “Los buenos compositores toman prestado, los grandes compositores roban”. Y si es por seguir citando frases con la misma filosofía artística, Pablo Picasso, que también era amigo de Stravinsky, señalaba que “Los buenos artistas copian, los grandes artistas roban”.

Para ser claros, estas afirmaciones no pretenden justificar una especie de libertinaje donde se incentive el plagio descarado, simplemente lo que hacen es retratar el trabajo creativo en cualquier expresión artística, el cual siempre ha consistido en sintetizar una serie de ideas preexistentes en el tiempo. Desde ese punto de vista debemos estar conscientes de que nada es cien por ciento original en el mundo del arte, toda creación es un eslabón más en una larga cadena que se extiende en el tiempo. Lo que hace cada artista es simplemente imprimir su impronta personal a medida que desarrolla su trabajo a lo largo de los años, lo que posteriormente termina transformándose en un estilo, que en muchos casos también resulta ser imitado por artistas más nuevos que van surgiendo. Pero sin duda, casi siempre todo viaje artístico se inicia imitando a quienes se tienen como referentes. El mismo Fito Páez en sus inicios fue comparado y señalado por muchos casi como un clon de Charly García, ya que las influencias musicales se notaban con creces. El tiempo se encargó de que Fito fuera encontrando un camino y personalidad propia en sus creaciones y conceptos.

Pero el episodio de este relato está lejos de ser un hecho aislado en la carrera de Charly García. Fiel a la premisa que suele guiar a los grandes artistas y genios, su trabajo creativo ha incluido en innumerables ocasiones la imitación de estilo y a veces “el afano” sin pudor. Por citar algunos ejemplos, cuando él lideraba la banda Serú Girán, en 1980 graban la canción Encuentro con el diablo, la cual posee un riff de piano idéntico al de Sweet home Alabama, clásico del grupo Lynyrd Skynyrd. En 1999, Charly regresó sobre la idea, pero ya como un cover del original propiamente tal, al que tituló Sweet home Buenos Aires, incluyéndole cambio de letra y una sección de la mismísima Encuentro con el diablo, cerrando de esa forma el círculo creativo, muy en su estilo. También en su afán obsesivo por rendir tributo a sus referentes, en la canción Spector, perteneciente al álbum Random de 2017, utiliza la misma introducción de batería del clásico Be my baby, perteneciente al grupo The Ronettes, quienes fueron producidas por el mítico Phil Spector, anteriormente García ya había hecho un cover de esa canción, titulada Sé mi nena, producida el año 2000 en el regreso de Sui Generis. En el plano de sus influencias clásicas, se pueden destacar dos canciones de la época con Serú Girán: una es Desarma y sangra, con un estilo muy ligado a Chopin y al lied del romanticismo alemán. La otra es el instrumental 20 trajes verdes, en que interpretando una melodía propia, la referencia técnica y estilística en el piano imita claramente a la obra Gymnopédies del francés Erik Satie. Del mismo modo, muchos destacan la gran capacidad de Charly para realizar covers que terminan sonando con personalidad propia, haciendo por momentos olvidar a sus creadores originales. Hay gente que aún piensa que Influencia es una canción de García y no sabe que pertenece al artista estadounidense Todd Rundgren.

Para terminar, cierro con otra frase célebre, esta vez dicha por el cineasta Jim Jarmush: Nada es original. Roba de cualquier lado que resuene con inspiración o que impulse tu imaginación. (…) La autenticidad es incalculable; la originalidad es inexistente. Y no te molestes en ocultar tu robo, celébralo si tienes ganas. En cualquier caso, siempre recuerda lo que dijo Jean-Luc Godard: “No es de donde sacas las cosas, es en donde las pones.”

Related Post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *